Si hay un mundo en el que todo es posible, este es el mundo de los sueños. Pero no los sueños que solemos imaginar mientras estamos despiertos, que son las cosas que desearíamos tener, sino los sueños que se manifiestan en nuestra mente mientras dormimos, que son los que surgen en nuestro inconsciente i que según algunos expertos tienen un significado sobre nosotros. Y que curioso también que sólo logremos acordarnos de algunos sueños mientras que olvidamos algunos otros.
Es increíble todas las cosas que pueden suceder en un solo sueño, cosas inimaginables que, sin embargo, en ocasiones, querríamos que fueran ciertas y reales al despertar. A veces, en esos sueños aparecen personas que creíamos olvidadas, que creíamos incapaces de hacernos surgir cualquier sentimiento, y tras despertar no podemos apartar a esta gente de nuestro pensamiento, dando vueltas y vueltas a todo lo que ha pasado en ese breve sueño y lo que significará: ¿será un deseo de esos que se tienen en lo más profundo de nuestro ser? ¿o será un hecho que refleja el significado de algo? No sé, es todo tan complejo que necesitaría horas y horas para intentar entenderlo.
Lo que me ha sucedido esta noche me ha dejado pensando todo el día. He soñado con alguien que ya creía muy lejano y que sin embargo no ha dejado de estar presente en mi pensamiento ni un solo minuto desde que me he despertado. Gracias a mi sueño he vuelto a la misma situación que hace unos cuantos años, con un muy amigo mío, con el cual no quise empezar ningun amorío por temor a perder nuestra amistad después. Pues bien, esta noche volvía a estar entre esa pared y sus brazos y él volvía a abalanzarse sobre mí para darme ese primer beso que todas queremos y, a diferencia de esa ocasión, esta vez yo permitía que ese beso sucediera. La diferencia es que todo esto sucedía ahora, cuando ya éramos más mayores, cuando ya no teníamos esa inocencia. Él me proponía que nos diéramos una oportunidad y yo aceptaba y terminábamos celebrándolo de la manera más fogosa que pueda existir. Y era maravilloso. Y hasta ahí he llegado porque, inoportunamente, me he despertado sin saber como terminaba todo esto.
Y ahora mi pregunta es: ¿qué significa todo esto? Debería empezar a indagar sobre lo que me ha querido decir mi subconsciente. Según los expertos, soñar con una persona que se conoce significa que el subconsciente está transmitiendo un mensaje sobre algo que debemos saber sobre ella o sobre sus propios deseos. Soñar que se besa a un hombre anuncia una aventura amorosa. Soñar que se mantiene sexo con alguien que se conoce y que no es la pareja, significa que somos reticentes a embarcarnos en una nueva relación o en un nuevo proyecto. Buf!!! Y no sería mejor pensar que muy en el fondo de mi ser, deseo con todas mis fuerzas que algo así suceda. Es sabido por mi gente más cercana que si este hombre volviera a aparecer en mi camino, quizá retomaría eso que dejamos aparcado a un lado ahora hace más de 12 años.
En fin, que cada uno piense lo que quiera. Yo seguiré viviendo mis sueños, y si estos son buenos, me acostaré con la esperanza de volver a retomar estos pequeños momentos de imaginación para saber como termina esa historia. Y si son malos, si se convierten en pesadillas, haré todo lo posible por despertarme para que todo se quede en eso, una mala pesadilla, pero nada más.
Mis pensamientos, reflexiones, etc. En fin, lo que se me pasa por la cabeza y por el corazón.
lunes, 5 de noviembre de 2012
jueves, 18 de octubre de 2012
Rebuscando en mi memoria.
Por simple supervivencia, para salir adelante, quise olvidar todo lo vivido en el pasado, pero no me di cuenta que, quizá, por esa causa no he podido recordar todos los momentos buenos que he pasado. Hoy he retrocedido en mi memoria, y me he dado cuenta que, a pesar de las cosas malas, hay muchas otras maravillosas. ¿Por qué será que cuando acabamos una relación sólo nos acordamos de lo malo? Puede que por eso sea tan difícil iniciar otro idilio, porque no somos capaces de ver más allá del dolor.
Y hoy he llegado a la conclusión que si no hubiera sido feliz, si no hubiera disfrutado de momentos fascinantes, no hubiera aguantado tantos años al lado de mi pareja. Juntos compartíamos un mundo diferente al que yo estaba acostumbrada. Él me enseñó que la vida no es tan bonita como la cuentan en los cuentos, que ni los malos son tan malos ni los buenos son tan buenos, que bajo una fachada de hombre duro se puede llegar a esconder el corazón más frágil que existe, que las apariencias son sólo eso y que para juzgar a las personas hay que conocerlas más allá del exterior. Gracias a él, hoy soy la mujer que soy y puedo ser capaz de relacionarme con gente que pertenece a entornos distintos al mío.
He recordado durante tantos años los momentos dañinos, que había guardado en lo más profundo de mi memoria los instantes felices, esos en los que podía sentirme como una reina, como una mujer importante, respetada y muy querida y deseada. Había olvidado que en su mundo había sitio para mi, pues nadie me juzgó sin conocerme y, en cambio, en mi ambiente todo el mundo tenía prejuicios hacia la gente como él y muchos no quisieron acercarse ni siquiera para intentar conocerle. Es triste, pero es así. Olvidé todos esos momentos en los que me sentía la mujer más protegida del mundo, porque él era capaz de defenderme aún si no procedía.
Lo más triste es que cuando nos separamos sólo fui capaz de poner en la báscula las lágrimas, y dejé a un lado las sonrisas, los sueños de futuro. Quizá si las cosas hubieran ido de otra manera y no hubiéramos sido tan orgullosos, ahora seguiríamos juntos y yo continuaría con esa venda en los ojos que todo el mundo pretendía quitarme, pero que yo mantenía para no dejar de verle como mi héroe. Dicen que del amor al odio hay un paso, y yo sé que es cierto porque en algun momento he llegado a odiarle con la misma fuerza con la que lo había amado, porque si el daño sólo me hubiera salpicado a mi, quizá, hubiera sido capaz de perdonarlo pero cuando se ha lastimado a las personas que yo más quiero, las que me han dado la vida, me es imposible olvidar. Puede que con el tiempo podamos ser dos buenos amigos, cuando todos los perjuicios estén reparados, y recordemos todo lo malo como meras anécdotas. Esta noche, si hecho la vista atrás, puedo asegurar que no me arrepiento de haberle tenido en mi vida, porque gracias a él he aprendido que soy una mujer fuerte, capaz de enfrentarse a lo que sea.
Y hoy he llegado a la conclusión que si no hubiera sido feliz, si no hubiera disfrutado de momentos fascinantes, no hubiera aguantado tantos años al lado de mi pareja. Juntos compartíamos un mundo diferente al que yo estaba acostumbrada. Él me enseñó que la vida no es tan bonita como la cuentan en los cuentos, que ni los malos son tan malos ni los buenos son tan buenos, que bajo una fachada de hombre duro se puede llegar a esconder el corazón más frágil que existe, que las apariencias son sólo eso y que para juzgar a las personas hay que conocerlas más allá del exterior. Gracias a él, hoy soy la mujer que soy y puedo ser capaz de relacionarme con gente que pertenece a entornos distintos al mío.
He recordado durante tantos años los momentos dañinos, que había guardado en lo más profundo de mi memoria los instantes felices, esos en los que podía sentirme como una reina, como una mujer importante, respetada y muy querida y deseada. Había olvidado que en su mundo había sitio para mi, pues nadie me juzgó sin conocerme y, en cambio, en mi ambiente todo el mundo tenía prejuicios hacia la gente como él y muchos no quisieron acercarse ni siquiera para intentar conocerle. Es triste, pero es así. Olvidé todos esos momentos en los que me sentía la mujer más protegida del mundo, porque él era capaz de defenderme aún si no procedía.
Lo más triste es que cuando nos separamos sólo fui capaz de poner en la báscula las lágrimas, y dejé a un lado las sonrisas, los sueños de futuro. Quizá si las cosas hubieran ido de otra manera y no hubiéramos sido tan orgullosos, ahora seguiríamos juntos y yo continuaría con esa venda en los ojos que todo el mundo pretendía quitarme, pero que yo mantenía para no dejar de verle como mi héroe. Dicen que del amor al odio hay un paso, y yo sé que es cierto porque en algun momento he llegado a odiarle con la misma fuerza con la que lo había amado, porque si el daño sólo me hubiera salpicado a mi, quizá, hubiera sido capaz de perdonarlo pero cuando se ha lastimado a las personas que yo más quiero, las que me han dado la vida, me es imposible olvidar. Puede que con el tiempo podamos ser dos buenos amigos, cuando todos los perjuicios estén reparados, y recordemos todo lo malo como meras anécdotas. Esta noche, si hecho la vista atrás, puedo asegurar que no me arrepiento de haberle tenido en mi vida, porque gracias a él he aprendido que soy una mujer fuerte, capaz de enfrentarse a lo que sea.
Hay un punto en tu vida en el que te das cuenta: quién importa,
quién nunca importó, quién no importa más, y quién siempre importará.
De modo que no te preocupes por la gente de tu pasado,
hay una razón por la que no estarán en tu futuro.
sábado, 13 de octubre de 2012
Lo intentaron, pero no lo lograron.
Querían emular la gran fiesta independentista del día 11 de septiembre pero no lo consiguieron, es más, ni siquiera lograron convocar ni a un 10% de la población que ese día salió de sus casas para reivindicar eso que tanto deseamos. Sólo 6000 personas, casualmente todos con ascendencia no catalana, gritaron ayer, fiesta de la hispanidad, que eran catalanes y españoles. Me parece imposible que esas dos nacionalidades puedan sentirse en una misma persona, hay demasiadas cosas que las separan y muy pocas que las unan, por no decir casi ninguna.
No obtuvieron el éxito que esperaban porque en esta pequeña nación ya estamos cansados de que quieran "españolizarnos", de que nos roben, de que no nos den nuestro lugar, de que nos traten como un cero a la izquierda y, sobretodo, de que nunca nos escuchen. Sólo somos un mero instrumento para conseguir dinero para poder financiar proyectos que se llevan a cabo en otras comunidades autónomas no tan fructíferas como Cataluña. Estas personas que ayer salieron a la calle con una bandera de doble cara, no son más que una minoría no representativa del sentimiento tan fuerte de este país. No lograrán callarnos, ni asustarnos, ni tampoco nos van a hacer cambiar de opinión.
¿Quién estaba al frente de esa mini manifestación? Dirigentes del PP, dirigentes de Ciutadans, representantes de la Falange, etc. En definitiva, ayer Barcelona tuvo que aguantar la presencia de la derecha más radical, de fascistas que lo único que pretenden es hacernos retroceder cuarenta años atrás. Sólo ojeando la carta con la que convocaron ya nos podemos dar cuenta de lo que pretenden: provocar.
Y además, por si fuera poco, tenemos que aguantar que un padre con sus tres hijos, vestidos todos ellos con atuendos españolistas, se pasee por Plaza Universidad, dónde había manifestantes independentistas, esperando que no ocurriera ningun altercado. ¿A quién se le ocurre? ¿Acaso la manifestación no era en Plaza Cataluña? Si él quería provocar, ¿por qué tuvo que hacer participar a sus hijos también? Son menores y su padre tenía la obligación de protegerlos, de ahorrarles cualquier altercado que podía imaginarse que sucedería.
NOTICIA - Incidentes en Cataluña durante el día de la Hispanidad.
Menos mal que las elecciones están a la vuelta de la esquina. Menos mal que no tendremos que aguantar semejante odio por mucho tiempo. Si no nos quieren, que nos dejen ir.
No obtuvieron el éxito que esperaban porque en esta pequeña nación ya estamos cansados de que quieran "españolizarnos", de que nos roben, de que no nos den nuestro lugar, de que nos traten como un cero a la izquierda y, sobretodo, de que nunca nos escuchen. Sólo somos un mero instrumento para conseguir dinero para poder financiar proyectos que se llevan a cabo en otras comunidades autónomas no tan fructíferas como Cataluña. Estas personas que ayer salieron a la calle con una bandera de doble cara, no son más que una minoría no representativa del sentimiento tan fuerte de este país. No lograrán callarnos, ni asustarnos, ni tampoco nos van a hacer cambiar de opinión.
¿Quién estaba al frente de esa mini manifestación? Dirigentes del PP, dirigentes de Ciutadans, representantes de la Falange, etc. En definitiva, ayer Barcelona tuvo que aguantar la presencia de la derecha más radical, de fascistas que lo único que pretenden es hacernos retroceder cuarenta años atrás. Sólo ojeando la carta con la que convocaron ya nos podemos dar cuenta de lo que pretenden: provocar.
Y además, por si fuera poco, tenemos que aguantar que un padre con sus tres hijos, vestidos todos ellos con atuendos españolistas, se pasee por Plaza Universidad, dónde había manifestantes independentistas, esperando que no ocurriera ningun altercado. ¿A quién se le ocurre? ¿Acaso la manifestación no era en Plaza Cataluña? Si él quería provocar, ¿por qué tuvo que hacer participar a sus hijos también? Son menores y su padre tenía la obligación de protegerlos, de ahorrarles cualquier altercado que podía imaginarse que sucedería.
NOTICIA - Incidentes en Cataluña durante el día de la Hispanidad.
Menos mal que las elecciones están a la vuelta de la esquina. Menos mal que no tendremos que aguantar semejante odio por mucho tiempo. Si no nos quieren, que nos dejen ir.
lunes, 8 de octubre de 2012
Quien no arriesga, no gana.
Vale la pena levantarse un día con toda la fuerza necesaria para enfrentarse a la vida y proponerse hacer todo lo que nos apetezca. El presente es hoy y nuestro futuro depende de lo que hagamos en este momento. A mi me gusta imaginar que el día que mire hacia atrás, cuando sea viejecita, no me arrepentiré de no haber hecho algo que deseaba y necesitaba hacer.
Me temblaba el pulso, los nervios recorrían mi cuerpo, pero no lo dudé. Le hice llegar un mensaje a mi amor en el cual le comunicaba lo mucho que me gusta. Lo quise hacer de una forma especial, diferente, pero también un poco romántica. Y ahora sé que hice bien, que tener eso guardado y no poder decirlo me empezaba a dejar sin respiración, así que tenía que sacarlo y ahora estoy feliz de haberlo hecho. Todavía no tengo su respuesta pero sé que será más positiva de lo que yo esperaba. Porque últimamente se había perdido esa complicidad que habíamos llegado a tener, ya no existían esas bromas suyas para provocarme, y ya no tenía ese buenos días o buenas noches que salía de su boca. Después de haber hecho lo que hice, estoy volviendo a recuperar todo eso que anhelaba volver a tener. Sí, ahora volvemos a ser los de antes. Y estoy encantada.
Ya he dado el primer paso. Aún sabiendo que me hubiera podido costar su amistad valió la pena arriesgarse. Ahora sólo puedo pensar en lo que sucederá cuando lo tenga delante, cuando nos miremos a los ojos, cuando tenga que repetirle lo mismo que le dije ese día. No tengo miedo, al contrario, me apetece mucho ese encuentro. Y no me ha hecho falta inventar ninguna excusa para organizar una velada con él, porque él ya la ha propuesto y me ha tenido en cuenta. Contaré uno a uno los días que faltan para ese evento, y ese día me miraré en el espejo con la convicción de que no tendré que lamentar nunca el no haber dado ese pequeño paso. He tardado más de seis meses en darlo pero más vale tarde que nunca. Presiento que a partir de este momento, todos esos encuentros vamos a disfrutarlos con mayor intensidad.
Me temblaba el pulso, los nervios recorrían mi cuerpo, pero no lo dudé. Le hice llegar un mensaje a mi amor en el cual le comunicaba lo mucho que me gusta. Lo quise hacer de una forma especial, diferente, pero también un poco romántica. Y ahora sé que hice bien, que tener eso guardado y no poder decirlo me empezaba a dejar sin respiración, así que tenía que sacarlo y ahora estoy feliz de haberlo hecho. Todavía no tengo su respuesta pero sé que será más positiva de lo que yo esperaba. Porque últimamente se había perdido esa complicidad que habíamos llegado a tener, ya no existían esas bromas suyas para provocarme, y ya no tenía ese buenos días o buenas noches que salía de su boca. Después de haber hecho lo que hice, estoy volviendo a recuperar todo eso que anhelaba volver a tener. Sí, ahora volvemos a ser los de antes. Y estoy encantada.
Ya he dado el primer paso. Aún sabiendo que me hubiera podido costar su amistad valió la pena arriesgarse. Ahora sólo puedo pensar en lo que sucederá cuando lo tenga delante, cuando nos miremos a los ojos, cuando tenga que repetirle lo mismo que le dije ese día. No tengo miedo, al contrario, me apetece mucho ese encuentro. Y no me ha hecho falta inventar ninguna excusa para organizar una velada con él, porque él ya la ha propuesto y me ha tenido en cuenta. Contaré uno a uno los días que faltan para ese evento, y ese día me miraré en el espejo con la convicción de que no tendré que lamentar nunca el no haber dado ese pequeño paso. He tardado más de seis meses en darlo pero más vale tarde que nunca. Presiento que a partir de este momento, todos esos encuentros vamos a disfrutarlos con mayor intensidad.
Más vale arrepentirse por lo que has hecho, que
arrepentirse de nunca haberlo intentado.
viernes, 21 de septiembre de 2012
En el amor, todo vale.
Ojalá esta noche no se hubiera terminado tan pronto. Y es que cuando estoy junto a él, el reloj corre más que de costumbre y una hora parece que sólo haya sido un minuto. Me hubiera gustado congelar el tiempo en ese mismo instante en que sus ojos se han cruzado con los míos, o cuando las palabras salían de su boca para comentarme algo sólo a mi, o cuando su mano ha rozado mi piel. Pero no soy una superhéroe y me tengo que conformar con guardar en algún recóndito rinconcito de mi cerebro estos momentos para que no se pierdan, y para que no los pueda olvidar.
Todo hubiera sido perfecto si la otra no hubiera estado allí. Más de una vez mi mirada se ha dirigido a ella para observar sus movimientos, sus gestos, sus posturas, etc. Ojalá hubiera tenido una varita mágica, de estas que aparecen en los cuentos de hadas, para que, por un momento, ella hubiera desaparecido de la escena y que todo hubiera vuelto a ser como al principio, cuando ella todavía no se había cruzado en nuestras vidas porque no la conocíamos, y yo disfrutaba de una complicidad especial con mi amor.
¿Por qué cada vez que estoy al lado de esta chica me siento tan pequeña, tan insignificante? No sé..., pero de lo que sí puedo estar segura es que nadie es inferior a nadie pero que el simple pensamiento de que ella haya podido intimar con él, me hace sentirme imperfecta, preguntándome por qué ella si y yo no. Quizá sean celos, o envidia, pero bajo mis ojos ella es una chica sin nada que la haga especial y no puedo llegar a entender qué es lo que pueda tener ella para haber conseguido echarme a mi a un lado. Hoy los dos se han marchado juntos, pero al pasar cerca he podido comprobar que cada uno se dirigía a sendas casas... ¡Qué tranquilidad! Porque mi mayor temor era ver con mis propios ojos que mis miedos se podían confirmar.
Yo sigo sin perder la esperanza y pienso seguir luchando. Porque cada día que pasa me doy cuenta de que es el hombre ideal, es perfecto. No me importa cuantas mujeres se pongan por delante, no pienso tirar la toalla. Y el día que consiga respirar el mismo aire que él respire, sentiré que todo el sufrimiento ha valido la pena porque ya habré conseguido eso a lo que llaman felicidad.
Todo hubiera sido perfecto si la otra no hubiera estado allí. Más de una vez mi mirada se ha dirigido a ella para observar sus movimientos, sus gestos, sus posturas, etc. Ojalá hubiera tenido una varita mágica, de estas que aparecen en los cuentos de hadas, para que, por un momento, ella hubiera desaparecido de la escena y que todo hubiera vuelto a ser como al principio, cuando ella todavía no se había cruzado en nuestras vidas porque no la conocíamos, y yo disfrutaba de una complicidad especial con mi amor.
¿Por qué cada vez que estoy al lado de esta chica me siento tan pequeña, tan insignificante? No sé..., pero de lo que sí puedo estar segura es que nadie es inferior a nadie pero que el simple pensamiento de que ella haya podido intimar con él, me hace sentirme imperfecta, preguntándome por qué ella si y yo no. Quizá sean celos, o envidia, pero bajo mis ojos ella es una chica sin nada que la haga especial y no puedo llegar a entender qué es lo que pueda tener ella para haber conseguido echarme a mi a un lado. Hoy los dos se han marchado juntos, pero al pasar cerca he podido comprobar que cada uno se dirigía a sendas casas... ¡Qué tranquilidad! Porque mi mayor temor era ver con mis propios ojos que mis miedos se podían confirmar.
Yo sigo sin perder la esperanza y pienso seguir luchando. Porque cada día que pasa me doy cuenta de que es el hombre ideal, es perfecto. No me importa cuantas mujeres se pongan por delante, no pienso tirar la toalla. Y el día que consiga respirar el mismo aire que él respire, sentiré que todo el sufrimiento ha valido la pena porque ya habré conseguido eso a lo que llaman felicidad.
Te extraño, porque vive en mi tu recuerdo,
te olvido, a cada minuto lo intento,
te amo, y es que ya no tengo remedio
te extraño, te olvido y te amo, de nuevo.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Primer paso hacia la independencia.
Carta de Catalunya a España:
Escucha España, hemos llegado al final de nuestro camino. Quiero separarme. No me habría imaginado hace unos años que llegaría a este extremo pero lo nuestro no tiene futuro. Te veo como un marido antipático, que me maltrata i me explota. No me pesa recordar que te he querido i que me he esforzado para salvar nuestra relación, pero tu siempre me has tenido como una propiedad. Te he servido y has presumido de mi. Algunas veces y sólo cuando has buscado algo de mi, me has dicho que me querías, pero con la boca pequeña; es muy triste, después de todo lo que yo he hecho para que fuéramos mejor. Todavía hay cosas que me gustan de ti, no me importa reconocerlo, por ejemplo, tu preciosa lengua castellana. Qué pena que durante todos estos años no hayas mostrado el más mínimo interés por la mía. Tus reyes te los puedes quedar, me salen muy caros. Tenemos una historia y unos hijos juntos, pero ahora quiero romper contigo. Conozco bien tus estrategias: me dirás que tu sin mi no serás nada, que nos necesitamos. Para ti, la manera de arreglar las cosas es que yo renuncie a ser lo que soy. Nunca pensé que llegaría a sentir el desamor que siento por ti. Ahora convendría que nos pusiéramos de acuerdo i viéramos como repartimos las cosas y como seguimos criando a nuestros hijos. Tengo claro que te tendré que pasar una pensión, pero no me importa. Siempre has llevado mal que yo ganara más que tu. Con la generosidad que yo te he demostrado siempre.... ¡qué absurdo! Lo nuestro podría haber sido un éxito, pero ahora te quiero decir adiós de manera civilizada, si puede ser. Hasta hoy no te habías creído que tomaría esta decisión, pero ya no es mi problema. Intenta mantener un poco de dignidad, si puedes. Yo tengo ganas de vivir y también tengo muchos proyectos. No te diré esa frase que te gusta tanto de "llora como mujer lo que no has sabido defender como un hombre", porque además de ser machista, debe ser falsa. Tómalo como quieras, pero quiero dejarte. Qué tengas mucha suerte. ADIÓS ESPAÑA.
Después de la increíble manifestación del pasado 11 de septiembre, en la que la mayoría de catalanes salimos a la calle para reivindicar nuestro derecho a decidir sobre la independencia de nuestro pequeño país, me veo con la necesidad de escribir sobre el histórico acontecimiento que sucedió. Ese día ocurrió algo impensable para muchos carcas españoles, una nación levantó su voz para gritar con mucha fuerza que estamos cansados de que nos expriman, de que nos exploten y que tenemos ganas de empezar nuestro propio camino, en soledad.
Ese día se nos puso la piel de gallina, los escalofríos nos recorrían el cuerpo, al ver que lo que muchos llevábamos soñando desde nuestra infancia podría hacerse realidad algún día, esperemos que sea pronto. Un sólo grito se escuchó durante cuatro intensas horas en la ciudad de Barcelona: INDEPENDENCIA. Nadie dijo que fuera fácil, pero no podemos perder la esperanza de que ocurrirá. Y ese día muchos sabremos que todo el esfuerzo ha valido la pena, porque nuestros descendientes crecerán en un país que amará sus tradiciones, su cultura, su lengua; un país que no necesitará esclavizar a nadie que no quiera estar en él; un país dónde todos sus habitantes se muestren realmente identificados con lo que representan y con lo que son.
¿Acaso no es justo lo que pedimos? Cuando alguien no está a gusto en mi casa, tiene la opción de irse, yo no le obligo a quedarse... ¿por qué el gobierno español se empeña en retenernos en un sitio donde no queremos estar? Todos seríamos más felices si nos hicieran caso, ni nosotros les molestaríamos ni ellos tendrían que aguantar nuestros reproches. Pero quizá lo que nos les deja tomar esta decisión es que necesitan la estabilidad material que Catalunya les proporciona, y que sin nosotros se ven incapaces de salir adelante. Es la única razón que se me ocurre para que no nos den lo que llevamos anhelando desde hace tiempo. Ojalá algun día pueda gritarle al mundo que soy catalana, sin necesidad de añadir, con la boca pequeña, que también tengo que ser española por obligación.
Dejo aquí algunas imagenes de ese maravilloso día. Cada vez que las veo, me doy cuenta de que el sueño de muchas personas catalanas está muy cerca. VISCA CATALUNYA!!!!
martes, 11 de septiembre de 2012
Sí al trabajo, no a la explotación.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero hay que tener mucha fe para creer, a veces, que se abrirá alguna ventana, por pequeña que sea, cuando las cosas no salen según lo previsto. Y parece que la vida se empeña en darnos todos los golpes juntos, porque cuando una cosa se estropea y sale mal, parece que sea como un castillo de naipes y todo lo demás se descomponga también.
Es lo que tiene ilusionarse con algo, que si no sale bien, volver a la realidad es muy duro. Y entonces, el futuro se nos muestra borroso y parece que nunca vamos a ver salir el sol. Sólo espero que mañana cuando me despierte vea, al menos, un rayito de luz en mi futuro que me deje ver que habrá una solución para mi.
Ya hace días que comenté que había perdido la esperanza de estar con el amor de mi vida pero ahora también he dejado escapar un trabajo que, quizá, con los tiempos que corren no tendría que haber rechazado pero es que, ante todo, está la dignidad de una persona y hacer un trabajo a cambio de un salario muy muy bajo, es explotación. Y por suerte, en este país, todavía se mantiene alguna ley que protege a los trabajadores. Lo he meditado mucho, he consultado con otras personas, y creo que al final, he tomado la decisión adecuada. Sé que en algun lugar tiene que haber un empleo digno que yo pueda realizar.
Pero... ¿qué pasa si no lo encuentro? ¿Qué pasa si me he equivocado por rechazar semejante oferta? Sólo el tiempo lo dirá. Lo que me consuela es que me haya equivocado o haya tomado la decisión adecuada, aprenderé de esta experiencia y para la próxima vez me mantendré con los pies en el suelo antes de hacer castillos de arena. Y es que las cosas no hay que sentirlas propias hasta que se tienen de verdad.
Pero aquí estoy y tendré que aprender a sacar fuerzas del interior de mi alma para continuar buscando, porque la felicidad completa debe estar esperandóme en algún rincón de mi futuro. Y no pararé hasta encontrarla. Y es que si algo me ha enseñado la vida es que no nos podemos conformar con lo que nos ofrecen, y siempre, siempre, hay que aspirar y luchar por los sueños que uno tiene. Y algún día echaré la vista atrás y me sentiré satisfecha de haber conseguido las tres cosas que dicen que hay que tener para ser completamente feliz: salud, dinero y amor. Hasta entonces, caminaré lo que haga falta aunque me canse y sienta dolor.
Es lo que tiene ilusionarse con algo, que si no sale bien, volver a la realidad es muy duro. Y entonces, el futuro se nos muestra borroso y parece que nunca vamos a ver salir el sol. Sólo espero que mañana cuando me despierte vea, al menos, un rayito de luz en mi futuro que me deje ver que habrá una solución para mi.
Ya hace días que comenté que había perdido la esperanza de estar con el amor de mi vida pero ahora también he dejado escapar un trabajo que, quizá, con los tiempos que corren no tendría que haber rechazado pero es que, ante todo, está la dignidad de una persona y hacer un trabajo a cambio de un salario muy muy bajo, es explotación. Y por suerte, en este país, todavía se mantiene alguna ley que protege a los trabajadores. Lo he meditado mucho, he consultado con otras personas, y creo que al final, he tomado la decisión adecuada. Sé que en algun lugar tiene que haber un empleo digno que yo pueda realizar.
Pero... ¿qué pasa si no lo encuentro? ¿Qué pasa si me he equivocado por rechazar semejante oferta? Sólo el tiempo lo dirá. Lo que me consuela es que me haya equivocado o haya tomado la decisión adecuada, aprenderé de esta experiencia y para la próxima vez me mantendré con los pies en el suelo antes de hacer castillos de arena. Y es que las cosas no hay que sentirlas propias hasta que se tienen de verdad.
Pero aquí estoy y tendré que aprender a sacar fuerzas del interior de mi alma para continuar buscando, porque la felicidad completa debe estar esperandóme en algún rincón de mi futuro. Y no pararé hasta encontrarla. Y es que si algo me ha enseñado la vida es que no nos podemos conformar con lo que nos ofrecen, y siempre, siempre, hay que aspirar y luchar por los sueños que uno tiene. Y algún día echaré la vista atrás y me sentiré satisfecha de haber conseguido las tres cosas que dicen que hay que tener para ser completamente feliz: salud, dinero y amor. Hasta entonces, caminaré lo que haga falta aunque me canse y sienta dolor.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Recuerdo para mi perrito Bobi.
Desde pequeñita había deseado tener una mascota pero la negativa de mis padres lo impidió, pues no teníamos ni recursos para mantenerlo ni disponibilidad de horario para atenderlo. Así que me resigné a ver a los otros canes en el parque, viendo como sus amos paseaban felices junto a ellos y me limité a soñar que algun día, cuando fuera mayor, tendría todos los que me había imaginado. Mi estima por el mundo canino llegó a tal punto que me sabía casi todas las razas existentes, sus características físicas, sus manías, sus caracteres, etc.
Y entonces un día, como ya era habitual cada lunes de Pascua, unos amigos de mis padres nos invitaron a su casa en el campo. Y allí estaba él, el perro más especial que tendré jamás. Estaba acompañado de otro perro y por lo visto se habían escapado de su casa y habían llegado hasta allí. Bobi era el mayor en edad pero también el pequeño en tamaño. Un pequinés con la cara más bonita que se haya visto jamás, un poco viejo, pero con un espíritu muy joven. Ya desde que nos vio se decidió a seguirnos... ¿caprichos del destino? Y nos enamoró. Hasta tal punto nos encandiló que no quería irme de allí sin él, porque ya desde ese mismo momento empecé a quererlo y sabía que si no me lo llevaba me arrepentiría, y lo echaría de menos. El único que se negó a llevárnoslo fue mi padre pero al ver que me había "encadenado" al columpio y que no me movería hasta irme con Bobi, finalmente aceptó y esa misma noche mi precioso perrito durmió bajo nuestro techo.
Días más tarde nos enteramos que el dueño de Bobi sólo había ido a buscar al otro que se había escapado, dejando a este a nuestro cargo, ya que, cómo él dijo, ya era viejo y no lo quería. ¡Qué alegría para nosotros! Ansiábamos a cada minuto que el dueño no nos los reclamara porque ya nos habíamos encariñado demasiado con él. Y se quedó, y fue nuestro. Y a pesar de que estaba malito pudo resistir 2 años y medio maravillosos a nuestro lado, y a pesar de su vejez nos hizo una familia muy feliz. Era increíble llegar a casa del colegio y que él nos esperara detrás de la puerta, salir de paseo con él, cuidarlo cuando estaba enfermo, disfrutar de su compañía, y, en definitiva, fue un placer quererlo y darle la mejor vejez que un perro pueda tener. No teníamos dinero pero a él nunca le faltó nada, ni un medicamento, ni un plato de comida, ni cariño; al contrario, nos desvivíamos por nuestro pequinés.
Pero llegó el día y esa noche Bobi ya no se tumbaba para dormir, no podía. Lo llevamos al veterinario y nos dijo que ya no podían hacer nada por él, y que lo mejor era ponerle la temida inyección para acabar más rápido con todo. En ese momento, yo me negué, pues no iba a quitarle ni un segundo de vida a mi perrito, aún albergaba una ínfima esperanza de que la veterinaria se equivocara. Así que nos lo llevamos a casa en brazos, pues él ya no podía ni andar. Al poco de llegar a casa, mi perrito falleció. Nunca podré olvidar su última mirada, llena de paz, pues el dolor se había acabado. Ahora, con el paso del tiempo, pienso que fui egoísta al negarle esa inyección a mi perro, pues no tenía derecho a hacerle sufrir más tiempo, no había remedio y le hubiera evitado dolor. Espero que desde donde esté pueda perdonarme. Ahora he entendido que querer es aliviar el sufrimiento del otro aún cuando ello provoque nuestro propio dolor.
No puedo evitar derramar unas lágrimas mientras escribo esto pero es que son tantos los recuerdos que me vienen a la memoria...
Dedicado a mi Bobi. Siempre, siempre te querremos y nunca, nunca te olvidaremos.
jueves, 23 de agosto de 2012
La sanidad no es un negocio, es un derecho.
Me
gustaría, hoy, empezar con este vídeo creado por la ONG Médicos del
Mundo para protestar contra la nueva reforma sanitaria que quiere
impulsar el gobierno de nuestro país con tal de ahorrar un poco de dinero.
Esta nueva reforma que quiere poner el gobierno dice, básicamente, que la asistencia sanitaria pública sólo se garantizará a aquellas personas que estén afiliadas a la Seguridad Social. Todos los demás, por ejemplo, inmigrantes sin papeles, sólo podrán recibir atención médica en dos casos excepcionales: por enfermedad muy grave o accidente, pero sólo hasta que reciban el alta, o por asistencia al embarazo, parto y postparto. Increíble, ¿verdad?
Son millones de personas las que llegan cada día a nuestro país proviniendo del tercer mundo, jugándose la vida por un sueño, por querer ofrecer un mundo mejor a sus hijos, y ahora resulta que cuando lleguen, seguramente con síntomas de hipotermia y con mucha necesidad de una asistencia médica digna de cualquier ser humano, nosotros vamos a decirles que se espabilen o que paguen por lo que necesitan. Ellos, que han dejado sus familias atrás, sus vidas, y que no tienen nada más que sus propias manos para salir adelante, van a ser tratados peor que animales que van al matadero. Van a ser abandonados a su suerte, como si no fuera ya bastante difícil sobrevivir hoy en día.
Sinceramente, no creo que haya que regalárselo todo pero, por lo menos, no vayamos a quitarles algo que les corresponde por derecho. A nadie, NADIE, se le puede negar la asistencia sanitaria sea negro, blanco, amarillo o rojo; viva en una mansión, en un piso, en una chabola o en el banco del parque. Todos tenemos derecho a ser tratados como personas.
Por suerte, contamos con profesionales con sólidos valores morales que no permitirán que ocurran estas injusticias. Puede que haya algunos que se aferren a esta desaforada ley, pero estoy segura de que no serán muchos.
Y quiero confesar, también, desde aquí, que en muchas ocasiones, cuando he acudido a un centro médico para ser atendida me he molestado al ver que inmigrantes pasaban por delante de mí, creyendo que yo estaba por encima de ellos. Y quizá lo que ellos tenían era más grave que lo que yo sufría. Hoy quiero pedirles perdón a todos, pero realmente no nos damos cuenta de lo injustos que podemos llegar a ser hasta que alguien o alguna asociación nos toca el corazón y nos abre los ojos y nos hace ver que las clases sociales todavía existen, aunque muchos se empeñen en negarlo.
Ah!!! Y también dejo el enlace de la página web dónde se puede firmar para protestar por esta injusta ley que quiere imponer esta birria de gobierno que esperemos que no dure mucho tiempo.
PÁGINA WEB - Derecho a curar.
sábado, 18 de agosto de 2012
No tengo miedo de amar.
Llegó la hora de la verdad. Hoy, más que nunca, me gustaría plantarme ante el hombre de mi vida y decirle todo lo que siento por él pero me temo que no sería correspondida. Y eso me pasa por dejar pasar el tiempo, por no haber actuado antes y por permitir que otra me adelantara. Así son las cosas. Los trenes hay que cogerlos cuando vienen, sin pensarlo, porque sino se escapan y pierdes la oportunidad de disfrutar de lo que te ofrecía ese maravilloso vagón que estaba reservado para ti.
Tampoco tengo la confirmación de que estén juntos. Pero si le hago caso al dicho: ojos que no ven, corazón que no siente, casi prefiero no saber si es cierto, porque ya, sólo imaginándomelo, me duele; imaginaros si lo corroborara.... uf!!! terrible. Ahora soy consciente de que he perdido, y quizá, ahora ella estará disfrutando de momentos íntimos inolvidables a su lado mientras yo no tendré ni la oportunidad de saborearlos, aunque sólo fuera por unos instantes.
Así es. Me ha ganado. Yo me conformé con inocentes tonteos, dejé pasar los días sin hacer nada y ella ha aprovechado y se ha lanzado. Y lo ha conseguido. A pesar de todo, sé que podré levantarme porque tengo personas a mi alrededor que me quieren, y que no dejarán que me quede estancada en el camino y que me darán su mano para que pueda seguir avanzando, y me mostrarán día tras día, que soy una mujer especial, que merece sentirse amada.
Y quizá, algún día, no muy lejano, encuentre el hombre que verdaderamente deba ser para mi, y que ahora estará escondido en algun rincón preguntándose lo mismo que yo. Pero a este amor que ya se me escapa siempre lo guardaré en un rinconcito de mi corazón, porque gracias a él he cicatrizado las heridas del pasado, y me he dado cuenta que puedo volver a sentir, a querer, a desear. Puede que él nunca sepa lo importante que será para mí, pero ¿quién sabe?, a lo mejor dentro de un tiempo me veo capaz de contarle la existencia de este blog y que la mayoría de mis palabras surgen sólo de pensar en él.
Pero no me rendiré. Nadie dijo que fuera fácil, pero no me quedaré hundida en el pozo, porque todavía no existe la persona que pueda hundirme. Porque mientras tenga gente a mi alrededor que me necesite y mientras conserve hasta el último halo de esperanza, no habrá piedra que me impida avanzar. Porque ahora más que nunca, me siento con fuerzas de salir a la calle para gritarle al mundo: NO TENGO MIEDO DE AMAR.
Tampoco tengo la confirmación de que estén juntos. Pero si le hago caso al dicho: ojos que no ven, corazón que no siente, casi prefiero no saber si es cierto, porque ya, sólo imaginándomelo, me duele; imaginaros si lo corroborara.... uf!!! terrible. Ahora soy consciente de que he perdido, y quizá, ahora ella estará disfrutando de momentos íntimos inolvidables a su lado mientras yo no tendré ni la oportunidad de saborearlos, aunque sólo fuera por unos instantes.
Así es. Me ha ganado. Yo me conformé con inocentes tonteos, dejé pasar los días sin hacer nada y ella ha aprovechado y se ha lanzado. Y lo ha conseguido. A pesar de todo, sé que podré levantarme porque tengo personas a mi alrededor que me quieren, y que no dejarán que me quede estancada en el camino y que me darán su mano para que pueda seguir avanzando, y me mostrarán día tras día, que soy una mujer especial, que merece sentirse amada.
Y quizá, algún día, no muy lejano, encuentre el hombre que verdaderamente deba ser para mi, y que ahora estará escondido en algun rincón preguntándose lo mismo que yo. Pero a este amor que ya se me escapa siempre lo guardaré en un rinconcito de mi corazón, porque gracias a él he cicatrizado las heridas del pasado, y me he dado cuenta que puedo volver a sentir, a querer, a desear. Puede que él nunca sepa lo importante que será para mí, pero ¿quién sabe?, a lo mejor dentro de un tiempo me veo capaz de contarle la existencia de este blog y que la mayoría de mis palabras surgen sólo de pensar en él.
Pero no me rendiré. Nadie dijo que fuera fácil, pero no me quedaré hundida en el pozo, porque todavía no existe la persona que pueda hundirme. Porque mientras tenga gente a mi alrededor que me necesite y mientras conserve hasta el último halo de esperanza, no habrá piedra que me impida avanzar. Porque ahora más que nunca, me siento con fuerzas de salir a la calle para gritarle al mundo: NO TENGO MIEDO DE AMAR.
martes, 14 de agosto de 2012
El precio de la dignidad de una persona.
Hoy quiero hacer hincapié en esta noticia que ha conmocionado a todos los medios de comunicación. Tal y como se puede ver en el vídeo, dos jóvenes, sin nada mejor que hacer, agreden a un anciano que padece demencia senil. Y todo por el simple propósito de divertirse, según mi parecer. Todo esto ocurrió en Santa Elena, un pueblo de la provincia de Jaén.
Qué vergüenza!!!! Que en esta época y en esta sociedad todavía se permita semejante comportamiento y que nadie haga nada por evitarlo.... Bueno, como mucho, según dicen, una multa de entre 30 y 120 euros. ¿Es justo? Al parecer, con ese dinero se paga la integridad de una persona, la integridad y el honor de ese pobre anciano.
Y ahora, según la versión de estas dos muchachas, se ve que el anciano las provocó y que ellas tuvieron que reaccionar. Qué fuerte!!!
NOTICIA - Las dos jóvenes, autoras de la vejación, se defienden.
Increible que estos tiempos estas cosas no esten castigadas como deben. Pensemos por un momento que esto le ocurre a un familiar o a un amigo nuestro. ¿Seríamos capaces de perdonarlo? ¿Podríamos conformarnos con una simple indemnización? Yo creo, sinceramente, que no hay dinero en el mundo para compensar esa falta que atenta contra la dignidad de las personas. Y más cuando esta falta se comete contra una persona que ni tan siquiera se puede defender.
Pero así funciona la ley en este país. Parece que con dinero se arregla todo. Y ese hombre quizá, a causa de su enfermedad, no será consciente de lo que le han hecho y puede que hasta lo olvide con el paso del tiempo pero lo que no podemos permitir es que estas cosas sucedan ante nuestras narices y que nadie ponga fin a ello. Deberíamos condenar esta agresión, porque no hay causa que justifique semejante actuación. O almenos, que estas dos sinvergüenzas mostraran su rostro, para que todo el mundo pudiera verlas, porque son tan cobardes que seguramente se esconderán tras gafas de sol, como ya están haciendo.
Y lo peor es que todo esto se guardará en un cajón, cuando ya no sea actualidad. Pero estoy segura, completamente segura, que la gente que padece abusos, vejaciones, etc. lo recuerda durante toda su vida aunque para poder sobrevivir, lo entierre en lo más profundo de su memoria para no tener que pensar en ello todos los días. Pero no se puede ignorar, porque esta ahí y ha sucedido. Espero y deseo, que no tengamos que volver a escuchar ni ver ninguna agresión a esos seres tan entrañables que tenemos y que son los más vulnerables, nuestros ancianos.
martes, 7 de agosto de 2012
El valor de la vejez.
Carta de una madre a su hija:
Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido, por favor, que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste”, solamente escúchame por favor. Y recuerda los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche, hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender y, por favor, no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida hija, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar, y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante, solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primeros pasos. Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija.
Hoy he querido empezar mi blog con esta carta que he encontrado en facebook. Cada vez que la leo, afloran mis mejores sentimientos y me hace pensar en todo el cariño que precisan nuestros ancianos cuando se dan cuenta de que ya no son los mismos de antes, que ya no son tan activos y que sus facultades, poco a poco, van disminuyendo.
A mi parecer, nuestros mayores son los seres más entrañables de la familia, los más sabios, los que nos han enseñado más cosas y los que siempre han estado allí. Han sido los sustitutos de nuestros padres cuando no nos han podido cuidar, han sido nuestros mejores compañeros de juegos y, sobretodo, son los que nos han consentido aunque por ello se llevaran una regañina por el exceso de permisividad. Son una parte fundamental en la familia porque representan el amor incondicional, el cariño, la bondad y, sobretodo, el darse a los demás sin esperar nada a cambio.
Y mi pregunta es ¿por qué cuando ya no pueden cuidarse por sí mismos decidimos ingresarlos en centros geriátricos? Estoy segura de que en estos centros podrán encontrar todos los cuidados que necesitan, pero ¿y el cariño? ¿y el amor? Creo que ellos se merecerían, siempre, acabar sus días con el calor de sus familias, pues recordemos que ellos han dado la vida por nosotros, que ellos jamás han mostrado cansancio por atendernos y que siempre han tenido una sonrisa en su cara para ofrecernos. Quizá unos pongan de excusa que no tienen tiempo suficiente para cuidarles y otros que no pueden ofrecerle los cuidados necesarios, pero ¿no seran esas razones un poco falsas, ocultas tras la cortina del egoísmo?
Los tiempos han cambiado. Ahora queremos dedicar nuestro tiempo al ocio y a pasarlo bien, a disfrutar de lo que nos ofrece la vida y, quizá, con todo esto dejemos de lado otras cosas igual de importantes (o más) que no nos interesan porque implican sacrificio. Es más fácil aparcar a nuestros mayores en asilos o residencias e irlos a visitar algunos domingos, entregándoles algun regalo que compramos y que ellos reciben con la mayor de sus alegrías, olvidándose, por un momento, que se han convertido en un estorbo para la familia. Sinceramente, creo que no es justo. Creo que igual que ellos han dado su vida por nosotros, nosotros deberíamos responderles y agradecerles todo, cuidándoles, dándoles cariño y dejar que disfruten el resto de sus días de nuestra compañía, día tras día, y no soltarles nunca la mano. Ellos lo agradecerán y nos daremos cuenta del valor de su tiempo, porque quizá un día nos despertemos y nos demos cuenta de que ellos se han marchado para siempre, que jamás volverán, y nos quedará esa pequeña espina de no haber hecho por ellos todo lo que podíamos, porque hemos invertido ese tiempo en cosas menos importantes. Y, estoy segura, que nos arrepentiremos. Y lo más curioso es que ellos jamás nos culparán de nada, porque nos perdonarán por el inmenso amor que nos tienen.
Dedicado a todos los mayores, que merecen mi más sincero respeto. Y en especial, por supuesto, a MI ABUELA, que se ha convertido en el pilar de mi vida y a la que quiero muchísimo.
miércoles, 1 de agosto de 2012
El significado de la amistad.
Hay que ver cuantas cosas puede decir una sola imagen. La que he publicado hoy es el reflejo de la amistad verdadera, una amistad que muy pocas personas tenemos la suerte de encontrar. Se dice que los amigos de verdad se pueden contabilizar en una sola mano, todos los demás o son conocidos, o son amigos de esos que se tienen sólo para las cosas buenas. Pero.... ¿qué es lo que nos identifica a un amigo de verdad?
Un amigo de verdad siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo. Cuando las cosas van bien nos ayudan a sonreir, a ser felices y cuando las cosas van mal nos prestan su hombro para llorar, nos escuchan, nos consuelan y nos dan ánimos para seguir adelante. Son amigos con los que podemos pensar en voz alta, contarles nuestras inquietudes, nuestros deseos, nuestros planes, y también son los que conocen nuestros secretos y los que jamás nos traicionan. Además, son los que no pretenden cambiarnos, pues nos aceptan y nos quieren con nuestros defectos y virtudes y son capaces de entendernos y de estar a nuestro lado aunque nos equivoquemos. Y lo más importante, no nos juzgan y nos dejan ser nosotros mismos.
Pero también hay que tener en cuenta la gente que nos rodea y que se hacen llamar amigos, cuando en realidad su mejor traje es la falsedad. Quizá nos pueden engañar durante un tiempo, haciendónos creer que están ahí, pero tarde o temprano acaba saliendo a la luz su verdadera intención. Al cabo del tiempo, son gente que nos utiliza para agrandar su lista de amigos, ya sea la de las redes sociales o la de su agenda personal. Estos, a mí parecer, son los que debemos mantener alejados y son los que nos acabaran haciendo alguna jugarreta, porque al fin y al cabo sólo nos quieren para cotillear sobre nuestra vida. De estos, desgraciadamente, todos tenemos muchos.
Yo, como todos, tengo amistades de ambos grupos. Con el tiempo he aprendido a conocer a los que me rodean y ahora puedo encajarlos dentro de la categoría a la que pertenecen.
En fin, hoy puedo dar las gracias de las amigas que tengo. No sé por qué, pero las más cercanas son mujeres. A todas las conozco desde la infancia, y con todas he compartido momentos de mi niñez, de mi adolescencia y de mi juventud. Y lo mejor de todo es que si con alguna de ellas, en algun momento, hemos seguido caminos distintos, cuando nos volvemos a encontrar, la distancia no hace mella y seguimos siendo las mismas de siempre. Puedo asegurar que no las cambiaría por nada, y que gracias a ellas y a mi familia soy la persona que soy. Sólo espero que dentro de unos años, cuando seamos más viejecitas (ellas siempre lo serán más que yo.... ;-P), sigamos estando unidas y podamos compartir todas los acontecimientos que nos esperan.
Hoy, desde este pequeño blog, quiero dar las gracias por su amistad a mis 4 niñas (yo las llamo así, aunque ellas no lo saben).
Esta canción es para vosotras.
lunes, 30 de julio de 2012
La decisión de una mujer.
NOTICIA - La malformación del feto ya no será motivo para abortar.
Me gustaría, hoy, hacer hincapié en esta noticia que ya hace algunos días que ha aparecido en los medios de comunicación y que está dividiendo a la sociedad en dos: los que estan a favor y los que estan en contra. Tal y como ha dicho nuestro ministro de justicia, la malformación del feto en el embarazo ya no será un motivo para abortar. Pero.... ¿quién es este hombre para penar la libertad de la mujer de decidir sobre sí misma? ¿Esta reforma de ley protegerá a esos "futuros" bebés? No cabe duda que son preguntas con infinidad de respuestas.
Yo quiero ponerme en la piel de ese feto sobre el cual una mujer decide si debe vivir o no, haciendo caso a unas pruebas médicas que, quizá, en algunos casos podrían no haber sido bien interpretadas. No sé, ¿quienes somos nosotros para decidir sobre la vida de alguien? ¿Acaso ese niño no tiene derecho a una oportunidad? Se supone que todas (o casi todas) las mujeres deseamos con todas nuestras fuerzas ser madres algun día, pero quizá debemos plantearnos si lo que queremos es ser madres con condiciones, es decir, ser madres de un bebé sano porque sinó, tenemos la opción de rechazarlo, abortarlo e ir en busca de otro que sea de nuestro gusto. Si, es muy cruel, pero tambien debemos pensar que un bebé discapacitado supone mucho más esfuerzo, mucha más dedicación por parte de los padres y, algunas veces, supone la necesidad de tener recursos económicos suficientes para darle a ese niño toda la atención que requiere.
Llegados a este punto, cuando una mujer aborta alegando la malformación del feto, ¿lo hace por egoísmo? ¿o lo hace por evitarle al niño el futuro que, supuestamente, le espera? Es sabido que una madre ya quiere a su hijo desde el mismo momento en que sabe que está embarazada, y que esta madre quiere luchar por su bebé pase lo que pase, pero cuando surge este contratiempo, las cosas cambian. Algunas mujeres optan por acabar con la situación y otras prefieren seguir adelante y darle a su pequeño la oportunidad que merece, el derecho a vivir. No sé que opción es la correcta, pero lo que sí puedo defender es que no sé si es justo que se critique a un hombre por hacer una ley que sanciona la libertad de la mujer a decidir, cuando esta mujer está determinando sobre la vida de otra personita. Pensémoslo.
Me gustaría, hoy, hacer hincapié en esta noticia que ya hace algunos días que ha aparecido en los medios de comunicación y que está dividiendo a la sociedad en dos: los que estan a favor y los que estan en contra. Tal y como ha dicho nuestro ministro de justicia, la malformación del feto en el embarazo ya no será un motivo para abortar. Pero.... ¿quién es este hombre para penar la libertad de la mujer de decidir sobre sí misma? ¿Esta reforma de ley protegerá a esos "futuros" bebés? No cabe duda que son preguntas con infinidad de respuestas.
Yo quiero ponerme en la piel de ese feto sobre el cual una mujer decide si debe vivir o no, haciendo caso a unas pruebas médicas que, quizá, en algunos casos podrían no haber sido bien interpretadas. No sé, ¿quienes somos nosotros para decidir sobre la vida de alguien? ¿Acaso ese niño no tiene derecho a una oportunidad? Se supone que todas (o casi todas) las mujeres deseamos con todas nuestras fuerzas ser madres algun día, pero quizá debemos plantearnos si lo que queremos es ser madres con condiciones, es decir, ser madres de un bebé sano porque sinó, tenemos la opción de rechazarlo, abortarlo e ir en busca de otro que sea de nuestro gusto. Si, es muy cruel, pero tambien debemos pensar que un bebé discapacitado supone mucho más esfuerzo, mucha más dedicación por parte de los padres y, algunas veces, supone la necesidad de tener recursos económicos suficientes para darle a ese niño toda la atención que requiere.
Llegados a este punto, cuando una mujer aborta alegando la malformación del feto, ¿lo hace por egoísmo? ¿o lo hace por evitarle al niño el futuro que, supuestamente, le espera? Es sabido que una madre ya quiere a su hijo desde el mismo momento en que sabe que está embarazada, y que esta madre quiere luchar por su bebé pase lo que pase, pero cuando surge este contratiempo, las cosas cambian. Algunas mujeres optan por acabar con la situación y otras prefieren seguir adelante y darle a su pequeño la oportunidad que merece, el derecho a vivir. No sé que opción es la correcta, pero lo que sí puedo defender es que no sé si es justo que se critique a un hombre por hacer una ley que sanciona la libertad de la mujer a decidir, cuando esta mujer está determinando sobre la vida de otra personita. Pensémoslo.
jueves, 26 de julio de 2012
Dejando el pasado atrás.
Si tu supieras cuanto pintas en mi vida,
no tendrías más salida que vivirla junto a mi.
Eres la fuerza que me empuja hasta el vacío,
en tu mundo y en el mío aún se puede ser feliz,
y por eso sólo canto para ti, sólo para ti.
Hoy quiero empezar mi blog con este estribillo que acabo de escuchar, de la canción Sólo para ti, de Sergio Dalma. Creo que son las palabras perfectas para contar lo que siento, lo mucho que significa para mi el hombre que me gusta y lo mucho que me importa. Buff!!!! Qué locura. Si él supiera que todo esto que escribo es para él, o saldría corriendo o quedaría sorprendido de esta faceta mía tan romántica que me ha salido y que dudo que conozca. Pero yo no pierdo la esperanza, algun día encontraré la valentía suficiente para contárselo y alcanzaré la fuerza necesaria para no caerme si recibo una negativa por su parte. No seria la primera vez que me rechazan, desgraciadamente.
He tenido otros amores, algunos más significativos que otros. Pero me pregunto ¿como puede ser que se deje de querer a alguien cuando lo has amado con locura? Es lo que pienso cuando recuerdo al hombre que me descubrió el amor verdadero, que afortunadamente ya está en mi pasado. Ahora, ya no siento amor por él, es más, creo que ni amistad nos queda.
Es curioso lo que puede conseguir el tiempo, he estado años creyendo que no podría volver a sentir, creyendo que mi corazón estaba tan dañado que no podría repararse y ahora, poquito a poco, me estoy dando cuenta que las heridas pasadas ya casi ni las recuerdo, y que el dolor que he sentido viendo que él podía rehacer su vida y yo no ya no tiene ninguna importancia. Ahora estoy saliendo a flote, ahora estoy olvidando aquello por lo que un día hubiera entregado parte de mi vida.
Por eso creo que vale la pena olvidar el pasado, volver a enamorarse y volver a intentarlo. Si sale bien quizá seamos felices para siempre y si sale mal habremos vivido un tiempo que merecerá la pena. Y siempre podremos subir a otro tren que quién sabe dónde nos llevará. Esto lo pienso ahora, pero hasta hace poco, que conste, pensaba que lo mejor era estar sola, soltera, preocupandóme sólo por mi. Por suerte, soy consciente de que mi situación ha cambiado, vuelvo a ver la luz y QUIERO VOLVER A SER FELIZ.
martes, 24 de julio de 2012
Un mensaje para una canción.
CHENOA - Simplemente tu (hacer clic en el enlace)
Hoy me siento con las ganas de hablar de todo lo que me evoca esta preciosa canción que ya llevo días escuchando y que ayer entendí todo lo que significa. Porque hay veces que una simple canción que, quizá, para alguien le pase inadvertida, para otros es el empujoncito que les ayuda a esbozar una sonrisa cuando estan hundidos en la tristeza; o quizá para otros les lleve a los recuerdos que ya creían olvidados; o, también, gracias a una canción nos imaginemos un futuro al lado de la persona a la que amamos. ¿Será verdad que sin la música el mundo sería más triste? ¿Realmente la música es la medicina del alma?
Sinceramente, yo creo que sí. Es la medicina más auténtica que puede existir, porque cada canción transmite un mensaje que debemos escuchar y entender para andar por nuestro camino.
Esta canción es maravillosa, tiene un mensaje que llega al alma, al corazón. Cada vez que la escucho me da la sensación que una mujer enferma (en mi pensamiento, de cáncer) le dice a su amor (o quizá a su padre, a su madre, etc.) todo lo que significa para ella, y que le da las gracias por estar a su lado y ayudarla a seguir para adelante. Una mujer, que está segura de que superará su enfermedad y de que cuando todo esto pase podrán mirar para adelante y dejarlo todo en un recuerdo, un mal recuerdo. Es un mensaje increíble, en una sola canción de poco más de 3 minutos.
Pues sí, hoy quiero dedicar mi pequeña "reflexión" a todas esas mujeres y hombres que han tropezado con esta horrorosa enfermedad. Porque espero que algun día se encuentre una solución y que nadie más tenga que sufrir la pérdida de un ser querido por esta circunstancia. Además, también quiero que las personas que estan luchando actualmente contra el cáncer logren vencerlo y plantarle cara, para demostrarle que siguen siendo más fuertes que él y que aunque esten abatidas y cansadas no se han rendido. Como dicen nuestros sabios: la esperanza es lo último que se pierde.
Hay mil maneras de decir, que no quiero estar sin ti cada día
que pasa en mi vida.
Tu que das calma en tempestad, que das luz en esos días que siento
que todo es infierno.
Simplemente tu, me das aire para volar.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
No, ya no huyo mas de ti,
ahora vuelo cerca y surcamos el cielo sin miedo a perdernos.
ahora vuelo cerca y surcamos el cielo sin miedo a perdernos.
Tu que me quitas el dolor, que lo matas con amor, con pasión,
me quieres tal como soy.
Simplemente tu, me das aire para volar.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
Se que en tan solo un año, no siempre las cosas no han ido bien,
cayendo al vació no se porque.
Hay algo que si logramos, ser capitán y hacer un barco,
navegar hasta el final.
Tu que me quitas el dolor, que lo matas con amor, con pasión,
me quieres tal como soy.
Simplemente tu, me das aire para volar.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
Simplemente tu, me contagias felicidad.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu me regalas formas de amar.
Simplemente tu me das fuerzas de continuar.
Solamente tu, solamente tu, simplemente tu, nadie más que tu.
Hay mil maneras de decir, que no quiero estar sin ti cada día
que pasa en mi vida.
Dedicado a una persona muy especial para mi, que supo y pudo convivir con el cáncer durante más de 20 años. A.R.C.
domingo, 22 de julio de 2012
La vida te la dan, no te la regalan.
Este es, oficialmente, mi primer blog. Y he decidido empezarlo con una frase que escuché ayer al mediodía en televisión y que me ha dado que pensar: La vida te la dan, no te la regalan. ¿Qué significa? Para mí sólo tiene un significado: en esta vida, si quieres algo, tienes que pelear hasta conseguirlo. Esto es lo que he tratado de hacer yo desde el día en que nací, pelear, pero nunca rendirme.
La vida, a menudo, te hace tropezar y caerte, pero no para lastimarte, sinó para conseguir que aprendamos a levantarnos y a hacernos más fuertes. Lo importante, cuando te caes, es tener a alguien o algun motivo para levantarse: quizá para unos sea su familia, para otros sus amigos, para otro, quizá, sea su perrito y/o su gatito, y para otros muchos alguna meta o propósito que anhela con todo su corazón. Eso es lo importante. Porque cuando no tenemos algo a lo que agarrarnos, es cuando nos hacemos débiles y vulnerables.
Yo me he caído muchas veces, algunas han dolido más que otras, pero de todos estos tropiezos he aprendido algo. Y me quedo con eso, que cada caída me ha dejado una marca simbólica que tengo que recordar cuando me encuentro con esa misma piedra en mi camino, porque sólo espero no tener que tropezar dos veces con ella. Algun día contaré mis tropiezos y lo aprendido en cada uno de ellos.
Ahora, lo que me preocupa, sólo tiene cuatro letras: AMOR. Sé que es esa palabra la acertada porque noto mariposillas en mi estómago cuando le rozo, cuando se me acerca, cuando me dirige la palabra... Porque por primera vez en mucho tiempo, me pongo nerviosa cuando estoy delante de él, y me da miedo que algun aspecto mío le parezca malo, ridículo, etc. Lo mejor de todo es que no sé ni como decírselo ni si este amor también es correspondido. Aunque yo me conformaría con estar con él de vez en cuando, porque prefiero 10 minutos de felicidad a su lado que pasar más tiempo a su lado sin que él sepa lo importante que es para mi. No sé, ¿por qué todo esto tiene que ser tan complicado? A veces pienso en ese dicho que tienen nuestras abuelas de el que tiene que ser para ti, no te lo quitará nadie, pero... ¿es que acaso el amor de mi vida llegará solo, sin que yo luche o pelée por el? No sé... Sólo espero que el mío sea este, porque puedo asegurar que tiene todo lo que a mi me gusta en un hombre.
Bueno, esta noche lo reflexionaré con mi almohada. Y mañana, quizá, encuentre una respuesta.
La vida, a menudo, te hace tropezar y caerte, pero no para lastimarte, sinó para conseguir que aprendamos a levantarnos y a hacernos más fuertes. Lo importante, cuando te caes, es tener a alguien o algun motivo para levantarse: quizá para unos sea su familia, para otros sus amigos, para otro, quizá, sea su perrito y/o su gatito, y para otros muchos alguna meta o propósito que anhela con todo su corazón. Eso es lo importante. Porque cuando no tenemos algo a lo que agarrarnos, es cuando nos hacemos débiles y vulnerables.
Yo me he caído muchas veces, algunas han dolido más que otras, pero de todos estos tropiezos he aprendido algo. Y me quedo con eso, que cada caída me ha dejado una marca simbólica que tengo que recordar cuando me encuentro con esa misma piedra en mi camino, porque sólo espero no tener que tropezar dos veces con ella. Algun día contaré mis tropiezos y lo aprendido en cada uno de ellos.
Ahora, lo que me preocupa, sólo tiene cuatro letras: AMOR. Sé que es esa palabra la acertada porque noto mariposillas en mi estómago cuando le rozo, cuando se me acerca, cuando me dirige la palabra... Porque por primera vez en mucho tiempo, me pongo nerviosa cuando estoy delante de él, y me da miedo que algun aspecto mío le parezca malo, ridículo, etc. Lo mejor de todo es que no sé ni como decírselo ni si este amor también es correspondido. Aunque yo me conformaría con estar con él de vez en cuando, porque prefiero 10 minutos de felicidad a su lado que pasar más tiempo a su lado sin que él sepa lo importante que es para mi. No sé, ¿por qué todo esto tiene que ser tan complicado? A veces pienso en ese dicho que tienen nuestras abuelas de el que tiene que ser para ti, no te lo quitará nadie, pero... ¿es que acaso el amor de mi vida llegará solo, sin que yo luche o pelée por el? No sé... Sólo espero que el mío sea este, porque puedo asegurar que tiene todo lo que a mi me gusta en un hombre.
Bueno, esta noche lo reflexionaré con mi almohada. Y mañana, quizá, encuentre una respuesta.
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