jueves, 23 de agosto de 2012

La sanidad no es un negocio, es un derecho.

Me gustaría, hoy, empezar con este vídeo creado por la ONG Médicos del Mundo para protestar contra la nueva reforma sanitaria que quiere impulsar el gobierno de nuestro país con tal de ahorrar un poco de dinero.


Esta nueva reforma que quiere poner el gobierno dice, básicamente, que la asistencia sanitaria pública sólo se garantizará a aquellas personas que estén afiliadas a la Seguridad Social. Todos los demás, por ejemplo, inmigrantes sin papeles, sólo podrán recibir atención médica en dos casos excepcionales: por enfermedad muy grave o accidente, pero sólo hasta que reciban el alta, o por asistencia al embarazo, parto y postparto. Increíble, ¿verdad?

Son millones de personas las que llegan cada día a nuestro país proviniendo del tercer mundo, jugándose la vida por un sueño, por querer ofrecer un mundo mejor a sus hijos, y ahora resulta que cuando lleguen, seguramente con síntomas de hipotermia y con mucha necesidad de una asistencia médica digna de cualquier ser humano, nosotros vamos a decirles que se espabilen o que paguen por lo que necesitan. Ellos, que han dejado sus familias atrás, sus vidas, y que no tienen nada más que sus propias manos para salir adelante, van a ser tratados peor que animales que van al matadero. Van a ser abandonados a su suerte, como si no fuera ya bastante difícil sobrevivir hoy en día.

Sinceramente, no creo que haya que regalárselo todo pero, por lo menos, no vayamos a quitarles algo que les corresponde por derecho. A nadie, NADIE, se le puede negar la asistencia sanitaria sea negro, blanco, amarillo o rojo; viva en una mansión, en un piso, en una chabola o en el banco del parque. Todos tenemos derecho a ser tratados como personas.

Por suerte, contamos con profesionales con sólidos valores morales que no permitirán que ocurran estas injusticias. Puede que haya algunos que se aferren a esta desaforada ley, pero estoy segura de que no serán muchos. 

Y quiero confesar, también, desde aquí, que en muchas ocasiones, cuando he acudido a un centro médico para ser atendida me he molestado al ver que inmigrantes pasaban por delante de mí, creyendo que yo estaba por encima de ellos. Y quizá lo que ellos tenían era más grave que lo que yo sufría. Hoy quiero pedirles perdón a todos, pero realmente no nos damos cuenta de lo injustos que podemos llegar a ser hasta que alguien o alguna asociación nos toca el corazón y nos abre los ojos y nos hace ver que las clases sociales todavía existen, aunque muchos se empeñen en negarlo. 

Ah!!! Y también dejo el enlace de la página web dónde se puede firmar para protestar por esta injusta ley que quiere imponer esta birria de gobierno que esperemos que no dure mucho tiempo.

PÁGINA WEB - Derecho a curar.

sábado, 18 de agosto de 2012

No tengo miedo de amar.

Llegó la hora de la verdad. Hoy, más que nunca, me gustaría plantarme ante el hombre de mi vida y decirle todo lo que siento por él pero me temo que no sería correspondida. Y eso me pasa por dejar pasar el tiempo, por no haber actuado antes y por permitir que otra me adelantara. Así son las cosas. Los trenes hay que cogerlos cuando vienen, sin pensarlo, porque sino se escapan y pierdes la oportunidad de disfrutar de lo que te ofrecía ese maravilloso vagón que estaba reservado para ti.

Tampoco tengo la confirmación de que estén juntos. Pero si le hago caso al dicho: ojos que no ven, corazón que no siente, casi prefiero no saber si es cierto, porque ya, sólo imaginándomelo, me duele; imaginaros si lo corroborara.... uf!!! terrible. Ahora soy consciente de que he perdido, y quizá, ahora ella estará disfrutando de momentos íntimos inolvidables a su lado mientras yo no tendré ni la oportunidad de saborearlos, aunque sólo fuera por unos instantes. 

Así es. Me ha ganado. Yo me conformé con inocentes tonteos, dejé pasar los días sin hacer nada y ella ha aprovechado y se ha lanzado. Y lo ha conseguido. A pesar de todo, sé que podré levantarme porque tengo personas a mi alrededor que me quieren, y que no dejarán que me quede estancada en el camino y que me darán su mano para que pueda seguir avanzando, y me mostrarán día tras día, que soy una mujer especial, que merece sentirse amada. 

Y quizá, algún día, no muy lejano, encuentre el hombre que verdaderamente deba ser para mi, y que ahora estará escondido en algun rincón preguntándose lo mismo que yo. Pero a este amor que ya se me escapa siempre lo guardaré en un rinconcito de mi corazón, porque gracias a él he cicatrizado las heridas del pasado, y me he dado cuenta que puedo volver a sentir, a querer, a desear. Puede que él nunca sepa lo importante que será para mí, pero ¿quién sabe?, a lo mejor dentro de un tiempo me veo capaz de contarle la existencia de este blog y que la mayoría de mis palabras surgen sólo de pensar en él.

Pero no me rendiré. Nadie dijo que fuera fácil, pero no me quedaré hundida en el pozo, porque todavía no existe la persona que pueda hundirme. Porque mientras tenga gente a mi alrededor que me necesite y mientras conserve hasta el último halo de esperanza, no habrá piedra que me impida avanzar. Porque ahora más que nunca, me siento con fuerzas de salir a la calle para gritarle al mundo: NO TENGO MIEDO DE AMAR.

martes, 14 de agosto de 2012

El precio de la dignidad de una persona.


Hoy quiero hacer hincapié en esta noticia que ha conmocionado a todos los medios de comunicación. Tal y como se puede ver en el vídeo, dos jóvenes, sin nada mejor que hacer, agreden a un anciano que padece demencia senil. Y todo por el simple propósito de divertirse, según mi parecer. Todo esto ocurrió en Santa Elena, un pueblo de la provincia de Jaén.

Qué vergüenza!!!! Que en esta época y en esta sociedad todavía se permita semejante comportamiento y que nadie haga nada por evitarlo.... Bueno, como mucho, según dicen, una multa de entre 30 y 120 euros. ¿Es justo? Al parecer, con ese dinero se paga la integridad de una persona, la integridad y el honor de ese pobre anciano.

Y ahora, según la versión de estas dos muchachas, se ve que el anciano las provocó y que ellas tuvieron que reaccionar. Qué fuerte!!!

NOTICIA - Las dos jóvenes, autoras de la vejación, se defienden.

Increible que estos tiempos estas cosas no esten castigadas como deben. Pensemos por un momento que esto le ocurre a un familiar o a un amigo nuestro. ¿Seríamos capaces de perdonarlo? ¿Podríamos conformarnos con una simple indemnización? Yo creo, sinceramente, que no hay dinero en el mundo para compensar esa falta que atenta contra la dignidad de las personas. Y más cuando esta falta se comete contra una persona que ni tan siquiera se puede defender.

Pero así funciona la ley en este país. Parece que con dinero se arregla todo. Y ese hombre quizá, a causa de su enfermedad, no será consciente de lo que le han hecho y puede que hasta lo olvide con el paso del tiempo pero lo que no podemos permitir es que estas cosas sucedan ante nuestras narices y que nadie ponga fin a ello. Deberíamos condenar esta agresión, porque no hay causa que justifique semejante actuación. O almenos, que estas dos sinvergüenzas mostraran su rostro, para que todo el mundo pudiera verlas, porque son tan cobardes que seguramente se esconderán tras gafas de sol, como ya están haciendo.

Y lo peor es que todo esto se guardará en un cajón, cuando ya no sea actualidad. Pero estoy segura, completamente segura, que la gente que padece abusos, vejaciones, etc. lo recuerda durante toda su vida aunque para poder sobrevivir, lo entierre en lo más profundo de su memoria para no tener que pensar en ello todos los días. Pero no se puede ignorar, porque esta ahí y ha sucedido. Espero y deseo, que no tengamos que volver a escuchar ni ver ninguna agresión a esos seres tan entrañables que tenemos y que son los más vulnerables, nuestros ancianos.

martes, 7 de agosto de 2012

El valor de la vejez.


Carta de una madre a su hija: 

Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido, por favor, que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste”, solamente escúchame por favor. Y recuerda los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche, hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender y, por favor, no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida hija, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar, y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante, solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primeros pasos. Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija.

Hoy he querido empezar mi blog con esta carta que he encontrado en facebook. Cada vez que la leo, afloran mis mejores sentimientos y me hace pensar en todo el cariño que precisan nuestros ancianos cuando se dan cuenta de que ya no son los mismos de antes, que ya no son tan activos y que sus facultades, poco a poco, van disminuyendo.

A mi parecer, nuestros mayores son los seres más entrañables de la familia, los más sabios, los que nos han enseñado más cosas y los que siempre han estado allí. Han sido los sustitutos de nuestros padres cuando no nos han podido cuidar, han sido nuestros mejores compañeros de juegos y, sobretodo, son los que nos han consentido aunque por ello se llevaran una regañina por el exceso de permisividad. Son una parte fundamental en la familia porque representan el amor incondicional, el cariño, la bondad y, sobretodo, el darse a los demás sin esperar nada a cambio.


Y mi pregunta es ¿por qué cuando ya no pueden cuidarse por sí mismos decidimos ingresarlos en centros geriátricos? Estoy segura de que en estos centros podrán encontrar todos los cuidados que necesitan, pero ¿y el cariño? ¿y el amor? Creo que ellos se merecerían, siempre, acabar sus días con el calor de sus familias, pues recordemos que ellos han dado la vida por nosotros, que ellos jamás han mostrado cansancio por atendernos y que siempre han tenido una sonrisa en su cara para ofrecernos. Quizá unos pongan de excusa que no tienen tiempo suficiente para cuidarles y otros que no pueden ofrecerle los cuidados necesarios, pero ¿no seran esas razones un poco falsas, ocultas tras la cortina del egoísmo? 


Los tiempos han cambiado. Ahora queremos dedicar nuestro tiempo al ocio y a pasarlo bien, a disfrutar de lo que nos ofrece la vida y, quizá, con todo esto dejemos de lado otras cosas igual de importantes (o más) que no nos interesan porque implican sacrificio. Es más fácil aparcar a nuestros mayores en asilos o residencias e irlos a visitar algunos domingos, entregándoles algun regalo que compramos y que ellos reciben con la mayor de sus alegrías, olvidándose, por un momento, que se han convertido en un estorbo para la familia. Sinceramente, creo que no es justo. Creo que igual que ellos han dado su vida por nosotros, nosotros deberíamos responderles y agradecerles todo, cuidándoles, dándoles cariño y dejar que disfruten el resto de sus días de nuestra compañía, día tras día, y no soltarles nunca la mano. Ellos lo agradecerán y nos daremos cuenta del valor de su tiempo, porque quizá un día nos despertemos y nos demos cuenta de que ellos se han marchado para siempre, que jamás volverán, y nos quedará esa pequeña espina de no haber hecho por ellos todo lo que podíamos, porque hemos invertido ese tiempo en cosas menos importantes. Y, estoy segura, que nos arrepentiremos. Y lo más curioso es que ellos jamás nos culparán de nada, porque nos perdonarán por el inmenso amor que nos tienen. 



Dedicado a todos los mayores, que merecen mi más sincero respeto. Y en especial, por supuesto, a MI ABUELA, que se ha convertido en el pilar de mi vida y a la que quiero muchísimo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

El significado de la amistad.


Hay que ver cuantas cosas puede decir una sola imagen. La que he publicado hoy es el reflejo de la amistad verdadera, una amistad que muy pocas personas tenemos la suerte de encontrar. Se dice que los amigos de verdad se pueden contabilizar en una sola mano, todos los demás o son conocidos, o son amigos de esos que se tienen sólo para las cosas buenas. Pero.... ¿qué es lo que nos identifica a un amigo de verdad?

Un amigo de verdad siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo. Cuando las cosas van bien nos ayudan a sonreir, a ser felices y cuando las cosas van mal nos prestan su hombro para llorar, nos escuchan, nos consuelan y nos dan ánimos para seguir adelante. Son amigos con los que podemos pensar en voz alta, contarles nuestras inquietudes, nuestros deseos, nuestros planes, y también son los que conocen nuestros secretos y los que jamás nos traicionan. Además, son los que no pretenden cambiarnos, pues nos aceptan y nos quieren con nuestros defectos y virtudes y son capaces de entendernos y de estar a nuestro lado aunque nos equivoquemos. Y lo más importante, no nos juzgan y nos dejan ser nosotros mismos.

Pero también hay que tener en cuenta la gente que nos rodea y que se hacen llamar amigos, cuando en realidad su mejor traje es la falsedad. Quizá nos pueden engañar durante un tiempo, haciendónos creer que están ahí, pero tarde o temprano acaba saliendo a la luz su verdadera intención. Al cabo del tiempo, son gente que nos utiliza para agrandar su lista de amigos, ya sea la de las redes sociales o la de su agenda personal. Estos, a mí parecer, son los que debemos mantener alejados y son los que nos acabaran haciendo alguna jugarreta, porque al fin y al cabo sólo nos quieren para cotillear sobre nuestra vida. De estos, desgraciadamente, todos tenemos muchos.

Yo, como todos, tengo amistades de ambos grupos. Con el tiempo he aprendido a conocer a los que me rodean y ahora puedo encajarlos dentro de la categoría a la que pertenecen. 

En fin, hoy puedo dar las gracias de las amigas que tengo. No sé por qué, pero las más cercanas son mujeres. A todas las conozco desde la infancia, y con todas he compartido momentos de mi niñez, de mi adolescencia y de mi juventud. Y lo mejor de todo es que si con alguna de ellas, en algun momento, hemos seguido caminos distintos, cuando nos volvemos a encontrar, la distancia no hace mella y seguimos siendo las mismas de siempre. Puedo asegurar que no las cambiaría por nada, y que gracias a ellas y a mi familia soy la persona que soy. Sólo espero que dentro de unos años, cuando seamos más viejecitas (ellas siempre lo serán más que yo.... ;-P), sigamos estando unidas y podamos compartir todas los acontecimientos que nos esperan. 

Hoy, desde este pequeño blog, quiero dar las gracias por su amistad a mis 4 niñas (yo las llamo así, aunque ellas no lo saben).

Esta canción es para vosotras.