Hay que ver cuantas cosas puede decir una sola imagen. La que he publicado hoy es el reflejo de la amistad verdadera, una amistad que muy pocas personas tenemos la suerte de encontrar. Se dice que los amigos de verdad se pueden contabilizar en una sola mano, todos los demás o son conocidos, o son amigos de esos que se tienen sólo para las cosas buenas. Pero.... ¿qué es lo que nos identifica a un amigo de verdad?
Un amigo de verdad siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo. Cuando las cosas van bien nos ayudan a sonreir, a ser felices y cuando las cosas van mal nos prestan su hombro para llorar, nos escuchan, nos consuelan y nos dan ánimos para seguir adelante. Son amigos con los que podemos pensar en voz alta, contarles nuestras inquietudes, nuestros deseos, nuestros planes, y también son los que conocen nuestros secretos y los que jamás nos traicionan. Además, son los que no pretenden cambiarnos, pues nos aceptan y nos quieren con nuestros defectos y virtudes y son capaces de entendernos y de estar a nuestro lado aunque nos equivoquemos. Y lo más importante, no nos juzgan y nos dejan ser nosotros mismos.
Pero también hay que tener en cuenta la gente que nos rodea y que se hacen llamar amigos, cuando en realidad su mejor traje es la falsedad. Quizá nos pueden engañar durante un tiempo, haciendónos creer que están ahí, pero tarde o temprano acaba saliendo a la luz su verdadera intención. Al cabo del tiempo, son gente que nos utiliza para agrandar su lista de amigos, ya sea la de las redes sociales o la de su agenda personal. Estos, a mí parecer, son los que debemos mantener alejados y son los que nos acabaran haciendo alguna jugarreta, porque al fin y al cabo sólo nos quieren para cotillear sobre nuestra vida. De estos, desgraciadamente, todos tenemos muchos.
Yo, como todos, tengo amistades de ambos grupos. Con el tiempo he aprendido a conocer a los que me rodean y ahora puedo encajarlos dentro de la categoría a la que pertenecen.
En fin, hoy puedo dar las gracias de las amigas que tengo. No sé por qué, pero las más cercanas son mujeres. A todas las conozco desde la infancia, y con todas he compartido momentos de mi niñez, de mi adolescencia y de mi juventud. Y lo mejor de todo es que si con alguna de ellas, en algun momento, hemos seguido caminos distintos, cuando nos volvemos a encontrar, la distancia no hace mella y seguimos siendo las mismas de siempre. Puedo asegurar que no las cambiaría por nada, y que gracias a ellas y a mi familia soy la persona que soy. Sólo espero que dentro de unos años, cuando seamos más viejecitas (ellas siempre lo serán más que yo.... ;-P), sigamos estando unidas y podamos compartir todas los acontecimientos que nos esperan.
Hoy, desde este pequeño blog, quiero dar las gracias por su amistad a mis 4 niñas (yo las llamo así, aunque ellas no lo saben).
Esta canción es para vosotras.

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