martes, 14 de agosto de 2012

El precio de la dignidad de una persona.


Hoy quiero hacer hincapié en esta noticia que ha conmocionado a todos los medios de comunicación. Tal y como se puede ver en el vídeo, dos jóvenes, sin nada mejor que hacer, agreden a un anciano que padece demencia senil. Y todo por el simple propósito de divertirse, según mi parecer. Todo esto ocurrió en Santa Elena, un pueblo de la provincia de Jaén.

Qué vergüenza!!!! Que en esta época y en esta sociedad todavía se permita semejante comportamiento y que nadie haga nada por evitarlo.... Bueno, como mucho, según dicen, una multa de entre 30 y 120 euros. ¿Es justo? Al parecer, con ese dinero se paga la integridad de una persona, la integridad y el honor de ese pobre anciano.

Y ahora, según la versión de estas dos muchachas, se ve que el anciano las provocó y que ellas tuvieron que reaccionar. Qué fuerte!!!

NOTICIA - Las dos jóvenes, autoras de la vejación, se defienden.

Increible que estos tiempos estas cosas no esten castigadas como deben. Pensemos por un momento que esto le ocurre a un familiar o a un amigo nuestro. ¿Seríamos capaces de perdonarlo? ¿Podríamos conformarnos con una simple indemnización? Yo creo, sinceramente, que no hay dinero en el mundo para compensar esa falta que atenta contra la dignidad de las personas. Y más cuando esta falta se comete contra una persona que ni tan siquiera se puede defender.

Pero así funciona la ley en este país. Parece que con dinero se arregla todo. Y ese hombre quizá, a causa de su enfermedad, no será consciente de lo que le han hecho y puede que hasta lo olvide con el paso del tiempo pero lo que no podemos permitir es que estas cosas sucedan ante nuestras narices y que nadie ponga fin a ello. Deberíamos condenar esta agresión, porque no hay causa que justifique semejante actuación. O almenos, que estas dos sinvergüenzas mostraran su rostro, para que todo el mundo pudiera verlas, porque son tan cobardes que seguramente se esconderán tras gafas de sol, como ya están haciendo.

Y lo peor es que todo esto se guardará en un cajón, cuando ya no sea actualidad. Pero estoy segura, completamente segura, que la gente que padece abusos, vejaciones, etc. lo recuerda durante toda su vida aunque para poder sobrevivir, lo entierre en lo más profundo de su memoria para no tener que pensar en ello todos los días. Pero no se puede ignorar, porque esta ahí y ha sucedido. Espero y deseo, que no tengamos que volver a escuchar ni ver ninguna agresión a esos seres tan entrañables que tenemos y que son los más vulnerables, nuestros ancianos.

1 comentario:

  1. Esta sociedad va en decadencia, nos volvemos mas primates cada día conforme los problemas se van acrecentando, la falta de respeto y la justificación de lo incorrecto, de lo vulgar , de lo que es de mal gusto , no solo está en las familias que han criado a los hijos con cero tolerancia al fracaso , sino también en los medios de comunicación que han hecho de la mediocridad y la vulgaridad el pan de cada día en nuestros hogares. El descaro de esas muchachas raya en lo ridículo , pero lo que resulta más chocante es la cero autocrítica de la actitud y de la responsabilidad frente a una persona anciana , aunque haya insultado primero nada justifica la agresión posterior , pues las degrada aun más , ¿que son esa muchachas? seres irracionales llevadas por impulso básicos donde el juicio y la moderación no tienen cabida, peor la justificación de la familia , en la que uno se da cuenta de porque estas mujeres son así .

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